jueves, 28 de agosto de 2014

Mis abuelos y la Revolución



Varias veces mi madre decía que su padre había sido carrancista. Nunca especificó si combatiente o partidario; como tampoco lo hizo si fue cuando el Barón de Cuatro Ciénegas era Jefe del Ejercito Constitucionalista o cuando fue Presidente de la República. En honor a la verdad, yo tampoco se lo pregunté. Pero si lo anterior es poca información, con los otros tres de mis abuelos es prácticamente nula. Sé que mi abuelo paterno fue policía en la Ciudad de México y que mis dos abuelas fueron, de acuerdo a los tiempos, amas de casa: vivieron para atender a sus esposos y cuidar a sus hijos.

Sin embargo, Carmen Enríquez, María Leyva, Miguel Villanueva y Rodolfo Hernández tienen algo que me llama la atención y nutre mi imaginación. Todo a partir de unas preguntas ¿Cómo se llegaron a conocer si cada uno de ellos venía de un sitio diferente de la provincia mexicana? ¿Qué motivación los trajo a la Ciudad de México? ¿Por qué abandonaron sus lugares de origen? Estas preguntas me hice por muchos años, pero me las hice solo. Mi madre rara vez platicaba de eso, quizá también era un misterio para ella. Mi padre era demasiado hermético para hablar de su familia, no le gustaba hacerlo. Pero es hasta hoy que se me ocurre buscar la respuesta en los procesos históricos en que vivieron: del Porfiriato al Milagro Mexicano.
Carmen, María, Miguel y Rodolfo nacieron al inicio del siglo XX, un par de años menos, un par de años más, pero lo hicieron en pleno esplendor del régimen del general Porfirio Díaz Mori. Cuando la modernización porfiriana era una absoluta realidad: las haciendas como el núcleo de la economía nacional y de la injusticia social; los ferrocarriles eran la cara de esta modernidad, la integración al progreso y el orgullo del anciano presidente; aumentaban las inversiones extranjeras en el país para explotación de los recursos naturales; también eran los tiempos de un incipiente abandono del campo para migrar a las ciudades, que cada vez crecían más como producto del intenso comercio interno. Ese era el país en que nacieron mis abuelos. Con 13 millones de personas en 1900 (1).

La Revolución los sorprendió muy jóvenes como para participar. Sí Rodolfo Hernández Cortés fue carrancista debió ser un adolescente cuando Venustiano Carranza desconoció al usurpador Victoriano Huerta (1913). Aunque no improbable; empero había que preguntarse si la revolución constitucionalista que levantó Carranza tuvo un impacto nacional como para llegar desde Coahuila hasta Oaxaca, lugar donde nació mi abuelo materno. Tampoco es improbable que así haya sido.
Sí H. Cortés, como él mismo se autonombraba, era oaxaqueño, de Magdalena Yodocono para ser exactos y de donde eran los abuelos maternos de Porfirio Díaz; Miguel Villanueva había nacido en Jiquilpan, Michoacán, en el mismo lugar de Tata Cárdenas. Carmen Enríquez era originaria de Ocoyoacac, Estado de México; finalmente, María Leyva nació en Chilpancingo, Guerrero. ¿Cómo migraron a la Ciudad de México y por qué lo hicieron? Si lo hubieran hecho durante el Porfiriato la respuesta es lógica: fueron parte de ese naciente paso del campo a la ciudad; seguro fueron de esa gente de provincia que abandonaba sus lugares de origen por una mejor vida en la capital del país.
Jiquilpan en 1900 tenía 8 mil habitantes; Chilpancingo 7 mil personas; la población de la ciudad de Oaxaca era de 35 mil, pero no existe registro de Magdalena Yodocono en el censo efectuado en 1900; lo mismo ocurre para Ocoyoacac que tampoco tiene datos, pero la capital del Estado de México tenía 101 mil habitantes, lo cual señala que se trataba de dos poblados minúsculos al inicio del siglo XX. Estos lugares de origen de mis abuelos ofrecían, a ellos y al resto de los lugareños, paupérrimas condiciones para lograr ascenso social. Desconocemos los oficios o las profesiones de sus padres, salvo que Esther Hernández, madre de mi abuela, tenía un puesto de zapatos. De los demás ignoramos su ocupación. Aunque desde luego pertenecieron a las clases sociales menos favorecidas del país. Sin embargo, no fue el Porfiriato y su intensa movilidad económica los que los hizo emigrar a la Ciudad de México, ni lo hicieron durante la Revolución.
Fue hasta después del triunfo sonorense en la Revolución que estos cuatro personajes llegaron a la Ciudad de México, es decir, una vez terminada la trifulca armada y que el gobierno del general Álvaro Obregón ofrecía una relativa estabilidad política y social. Lo anterior lo sabemos puesto que sus hijos nacieron en el Distrito Federal y en la década de los veinte. Mi padre, fue el cuarto hijo de Carmen Enríquez y Miguel Villanueva nació en Tacubaya el 13 de enero de 1926.  Mientras que mi madre fue la segunda hija de María Leyva y Rodolfo Hernández, nació en San Pedro de los Pinos el 14 de junio de 1928. Es todavía más de llamar la atención que estos cuatro migrantes  hayan coincidido en instalarse en Tacubaya y San Pedro de los Pinos -colonias vecinas-. De hecho, ambas familias se conocían.

Como decía al principio Miguel Villanueva fue policía, incluso existe una foto que lo muestra con su uniforme, durante el Cardenismo (1934-1940). No hay que olvidar que mi abuelo y el general Cárdenas del Río eran paisanos, ambos nacieron en Jiquilpan, lo cual seguramente le hacía tener una infinita admiración por el presidente, que le transmitió a mi padre –en ese entonces todavía un niño-. También fue velador de un panteón y solía llevar a mi padre a ese lugar y hasta gustaba de contarle historias de ese sitio. Por su parte, Rodolfo Hernández Cortés, al parecer tuvo varias profesiones, incluida también la de policía y la de empleado federal, incluso militar. Disfrutaba de leer los periódicos y aborrecía los espectáculos como el futbol o los toros. Mientras que Carmen Enríquez y María Leyva únicamente se dedicaron a su hogar. La primera tiene fama de haber sido una mujer enérgica y la segunda todo lo contrario, incluso las fotografías que existen de ella delatan ese carácter.
No sabemos las motivaciones que los condujeron a la Ciudad de México pero sí que se instalaron para siempre aquí. María Leyva acudía relativamente con frecuencia a Chilpancingo e Iguala donde tenía su familia de origen, pero el desapego a la vida de provincia fue definitivo. Los cuatro se adaptaron  perfectamente a su vida citadina donde vivieron las décadas de los treinta, cuarenta y cincuenta sin grandes dificultades.

Vivieron el Cardenismo, la Segunda Guerra Mundial y, así como nacieron el modernización del Porfiriato, murieron en pleno Milagro Mexicano. Cuando la economía nacional parecía recuperarse luego de los estragos de la Revolución. Pero antes fueron testigos de un nuevo crecimiento de las ciudades, de otro nuevo abandono del campo, de cómo la Ciudad de México se embellecía y tenía una intensa vida nocturna. Incluso María Leyva y Rodolfo Hernández se dejaron tomar una fotografía al salir de un lujoso cine de la capital. Porque jamás rehuyeron a los cambios, se adaptaron y los disfrutaron. Vivieron el tiempo que les tocó con intensidad. Posiblemente nunca se arrepintieron de haber abandonado su terruño natal.

Sus hijos nacieron en la capital de la República. En ese barrio de Tacubaya de longeva historia que se remonta hasta la época del Imperio Azteca. Ahí crecieron, recibieron la educación socialista del Cardenismo, experimentaron el “apagón” cuando la Segunda Guerra Mundial y la transformación de la Ciudad de México por el Alemanismo. Así algunos de sus hijos alcanzaron niveles de vida y de preparación académica que quizá nunca imaginaron cuando dejaron sus lujares de origen, como fueron los casos de Victoria Villanueva Enríquez y Rodolfo Hernández Leyva, respectivamente.
Sus demás hijos formaron familias estables, económica y emocionalmente, que permitieron a los nietos de Carmen Enríquez, María Leyva, Rodolfo Hernández y Miguel Villanueva gozaran el México que sus abuelos les tocó vivir y por supuesto construir. Dejaron un perenne ejemplo de emprendedores, de aventureros, de valentía para ir en busca de un destino. De ese destino que los sacó de Ocoyoacac, Chilpancingo, Oaxaca y Jiquilpan para instalarlos en Tacubaya, Distrito Federal, y crear un legado que hoy reconocemos con admiración sus nietos. Aunque siga siendo un misterio la causa que los llevó a hacerlo.


Nota:
1.- Estadísticas Sociales del Porfiriato 1877-1910. Editadas por la Secretaria de Economía en 1957.

miércoles, 20 de agosto de 2014

La reunión en el Castillo de Chapultepec

La reunión en el Castillo de Chapultepec.


El conflicto religioso en México, la Guerra Cristera o la Cristiada, comenzó el 31 de julio de 1926 y se prolongó hasta junio de 1929 en que el presidente Emilio Portes Gil y la jerarquía católica mexicana firmaron los Arreglos para el Modus Vivendi entre el Estado y la Iglesia. El inicio fue la promulgación de la Ley Calles que obligaba a las autoridades federales, estatales y municipales aplicar los artículos anticlericales que contenía la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 y que los presidentes Venustiano Carranza, Adolfo de la Huerta y Álvaro Obregón habían ignorado. Pero en 1926 el presidente en turno, el general Plutarco Elías Calles, decidió no hacerlo más. Por su parte, el Episcopado Mexicano “ordenó” la suspensión del culto público, con la aprobación del papa Pío XI.(1)

            El 21 de agosto de 1926, hace 88 años, en la Residencia Oficial de ese entonces, el Castillo de Chapultepec, el Presidente de la República recibió al Obispo de Tabasco Pascual Díaz Barreto y al Arzobispo de Michoacán Leopoldo Ruíz y Flores para encontrar conjuntamente una solución (2). Es verdad que Calles los colocó en la disyuntiva de sujetarse a la ley o irse a la rebelión, que los amenazó al decirles que si elegían el segundo camino el Gobierno estaba “perfectamente preparado para vencerlos”. Pero también es cierto que en repetidas ocasiones durante el diálogo que sostuvieron les propuso el camino legal: acudir a las Cámaras para pedir la reforma o la derogación de las leyes. Este último camino ha sido ignorado arbitrariamente por la historiografía oficial y la religiosa, como una forma de hacer pasar al general Calles como el culpable del alzamiento armado.
            Cuando Díaz Barreto y Ruíz y Flores le piden una salida, el presidente les dice: Ya les he señalado ese camino, que no es otro que el cumplimiento exacto de la Ley. Igualmente cuando le solicitan tolerancia para no aplicar los artículos anticlericales como lo hicieron Carranza, De la Huerta y Obregón, el presidente argumenta que eso es imposible porque está obligado a hacer valer y a hacer cumplir las leyes que de la Constitución emanan. Incluso Plutarco Elías Calles les señala que su petición además de ser ilegal, va contra sus principios:
           
Con toda sinceridad les digo que yo estoy perfectamente de acuerdo con lo que marca esa Ley que ustedes tratan de reformar, puesto que satisface mis convicciones políticas y filosóficas”. Más adelante agrega “Les voy hablar con toda franqueza, el Clero en México no ha evolucionado, la mentalidad de nuestros sacerdotes es muy baja; no se ha dado cuenta del movimiento de evolución que se está operando, y no sólo no han entrado en ese movimiento [modernización], sino que tratan de obstaculizarlo y naturalmente que tiene que ser arrollados”
            De igual manera, Díaz Barreto y Ruíz y Flores se abren y le hacen una proposición: disimular la aplicación de las leyes, “que mientras las Cámaras reconsideran la Ley, ordenara que las cosas quedaran como antes”. Calles contesta: “yo no puedo hacer lo que ustedes me piden”. El Arzobispo de Michoacán insiste: “con un poco de buena voluntad lo podría hacer”. El Presidente argumenta: “todo el mundo me lo reprocharía”; busca sentenciar el diálogo: “vuelvo a repetirles que no hay más camino que obedecer la Ley” y agrega “Estamos perdiendo inútilmente (el tiempo). Yo no me saldré del camino que ya está marcado en la Ley”.
            Empero, para el final del encuentro en Chapultepec, luego que les ha repetido varias veces que tomen el camino que marca la Ley, Plutarco Elías Calles afirma: Yo les voy a demostrar que no hay problema, pues el único que podrían crear, es lanzarse a la rebelión y en este caso el Gobierno está perfectamente preparado para vencerlos. Ya les he dicho a ustedes que no tienen más que dos caminos: sujetarse a la Ley, pero si esta no está de acuerdo con sus principios lanzarse entonces a la lucha armada y tratar de derrocar en esta forma al actual Gobierno, para establecer uno nuevo que dicten leyes que armonicen con la manera de pensar de ustedes; pero para este caso les repito que nosotros estamos suficientemente preparados para vencerlos”.
        
    Antes de despedirse Pascual Díaz Barreto Obispo de Tabasco y Secretario del Comité Episcopal Mexicano le dice al Presidente de la República que van a ejercer el derecho que la Constitución les concede “de buscar reformar esa ley” y le asegura que ellos, el Clero, no fomenta “en lo más mínimo ninguna rebelión”. Luego de esto se despiden. Jamás se volverán a sentar a negociar la elite política y la elite eclesiástica la solución del conflicto religioso, sino hasta el interinato de Emilio Portes Gil que asumió la presidencia a 1928 tras el asesinato del presidente electo Álvaro Obregón por el fanático religioso José de León Toral.
            Regresando a 1926, el Episcopado Mexicano cumplió a medias sus promesas hechas en el Castillo de Chapultepec la mañana de aquel 21 de agosto: acudió en septiembre a las Cámaras con sus propuestas de reforma de la Constitución a los artículos anticlericales, pero fueron rechazadas. Después el conflicto armado estalló sobretodo en los estados del centro y de occidente del país. Prelados como Francisco Orozco y Jiménez Arzobispo de Guadalajara, José María González y Valencia Arzobispo de Durango, José Mora y del Río Arzobispo de México, José de Jesús Manríquez y Zárate Obispo de Huejutla y Leopoldo Lara y Torres Obispo de Tacámbaro tuvieron participación activa en la Guerra Cristera.

Notas:
(1)  Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Mexicano. Decretando la suspensión del culto público en toda la Nación, que se encuentra en el Archivo Histórico del Arzobispado Mexicano (AHAM).

(2)  La entrevista entre Plutarco Elías Calles con Pascual Díaz Barreto y Leopoldo Ruíz y Flores, se encuentra en el Archivo General de la Nación (AGN).

miércoles, 13 de agosto de 2014

DARE TO DREAM



El 15 de septiembre del año 2000 tenía una orden de trabajo que cumplir: entrevistar a Fernando Platas, abanderado mexicano, antes de que ingresara al Estadio Olímpico de Sydney para participar en la Ceremonia de Inauguración de los XXVII Juegos Olímpicos. Era una tarea complicada, por no decir que imposible. Lo sabía. Pero caminé firme y entusiasmado a ese imponente estadio. También tenía un deber que realizar.

Cinco días antes en el aeropuerto de la Ciudad de México había entregado un sobre blanco con una carta dentro a cada uno de mis seis hermanos. Ahí les explicaba lo que ya sabían: iba al otro lado del mundo a cumplir una promesa. También les contaba algo que sabían de sobra pues fueron testigos: mis Juegos Olímpicos que realizaba en la alfombra de la casa. ¿Cuántos fueron? Muchos, más de los 27 que se habían organizado en la Era Moderna. Pero esta vez no me iban a ver, sino a escuchar, por las frecuencias de Radio Acir 1260 y Súper Deportiva 1180.
El día que iniciaban los Juegos en Sydney una idea me perseguía desde el amanecer. No, no era cómo iba a poder entrevistar a Fernando Platas antes de que entrara al estadio; todos sabíamos que eran unos Juegos Olímpicos, que había reglas y extrema seguridad, todos lo sabíamos, menos mi jefe de información, por eso me envío. Pero no era eso en lo que pensaba, sino si podría colarme y ver la Ceremonia de Inauguración en vivo y a todo color.

Habían transcurrido 16 años de aquella promesa. Ernesto Canto y Raúl González habían ganado oro y plata en la prueba de los 20 kilómetros de marcha en Los Ángeles 1984. En ese momento prometí: un día voy a ir a unos Juegos Olímpicos, pero no como deportista, sino como periodista. Mi padre me creyó, claro que lo hizo, pues sacudió mi melena con su mano grande y oscura por la grasa, de esa que mancha las manos de los papás que son mecánicos automotrices.
Tres horas antes de la Ceremonia de Inauguración llegué al estadio. No fue difícil ubicar la zona por donde se formarían las delegaciones de los 199 países participantes. Tampoco fue complicado confirmar que jamás iba a poderme acercar a los atletas. Sin embargo, los vi llegar, formarse, reír de nervios, sonreír de emoción; vi muchas delegaciones, menos a la mexicana. Todo esto lo reporté al programa previo a la Ceremonia de Inauguración. Había cumplido mi orden de trabajo, pero la promesa de 16 años atrás no.
En la sala de prensa del estadio se habían acabado los tickets de periodistas, no había forma de ingresar al estadio, aunque estuvieras acreditado, aunque tu medio tuviera los derechos de transmisión y tu gafete tuviera el signo de infinito que significaba acceso a todos las sedes olímpicas. Vamos pues, ni siquiera valía que a la llegada a Sydney te hubieran dicho que eras parte de la Familia Olímpica.

En eso vi en el escritorio del funcionario que me negaba un ticket, una calcomanía que me permitiría el acceso, sin duda. Por eso no dudé y tan pronto se descuidó la hurté. Me dirigí al baño y ahí mismo pegué la calcomanía en mi gafete. Con toda seguridad me dirigí al acceso al estadio; luego de dos intentos fallidos, encontré mi puerta, la que me llevaría a la gloria. La gloria olímpica, por supuesto. El lugar era inmejorable, el estadio fantástico, el espectáculo impresionante. No pude contener la emoción cuando el sonido local anunció el desfile de las naciones. Recordé cómo hacía eso de niño con banderas dibujadas con mis colores escolares. Me puse de pie como todos en el estadio cuando desfilaron las dos Coreas unidas; aplaudí con euforia cuando pasó al delegación mexicana, tanto que hasta me olvidé que el abanderado era mi objetivo ese día y no había podido entrevistarlo; por supuesto que me estremecí cuando Australia desfiló y el Aussie Aussie Aussie Oi Oi Oi inundaba el estadio.
La carta a mis hermanos hablaba de esa promesa de estar en unos Juegos Olímpicos. Ya estaba, pero no había cumplido mi palabra. Al concluir la Ceremonia de Inauguración me acerqué al Palco de Transmisiones, a la posición de comentaristas de Grupo Acir. La trasmisión continuaba, mi compañero Ricardo Bravo me vio, me pidió que me acercara, me pasó el micrófono y dijo “danos tu punto de vista sobre la Ceremonia de Apertura ¿qué te pareció?”. Lo hice, daba mi opinión y mi mente giraba en un hecho: estaba con un micrófono en mano, con unos audífonos en los oídos, en un estadio Olímpico opinando. Entonces sí, la promesa estaba cumplida.



No del todo. Así que mientras caminábamos de regreso al IBC marque a mi casa materna que estaba hasta el otro lado del mundo. Mi madre me contestó y platicamos de mis juegos y de lo que acababa de vivir. Ambos nos emocionamos. Yo lloré, ella seguramente después de colgar. Los dos lo hicimos, porque mi padre ya no estaba. No me vio como periodista en unos Juegos Olímpicos.


domingo, 10 de agosto de 2014

¿La Liga de AscensoMX contra la Championship?

Sería un despiste absoluto comparar la Liga de AscensoMX con la Championship de Inglaterra. Jamas se podría hacer. Simplemente luego de ver un juego entre Alebrijes de Oaxaca y Atlante en el estadio Benito Juárez comencé a imaginar cómo serían las ligas de ascenso de otros países. Por supuesto, me fui a la cuna del futbol organizado: Inglaterra.

Sabia que si bien el Nottingham Forest había ganado dos Copas de Europa y desde hace años estaba marginado de la Premier League, el fútbol de ascenso de México tenía al Necaxa y al Atlante que además de campeones locales, de Liga y de Copa, ganaron en su oportunidad el torneo internacional correspondiente de su zona futbolística, e incluso jugaron ya un Mundial de Clubes de la FIFA.
Pero fuera de eso, nada, nada que ver entre un torneo y otro. A continuación dejo lo que encontré acerca de la Championship de Inglaterra.

LA MÁS GLAMUROSA LIGA DE ASCENSO DEL MUNDO



Un descenso no tiene nada positivo. Sin embargo, lo anterior puede que no sea de todo verdad o real. Pues la Championship de Inglaterra, su liga ascenso, contradice la afirmación inicial: ahí está gran parte de la historia misma del futbol tal y como lo conocemos, tal y como no lo enseñaron los equipos ingleses de finales del siglo XIX; ahí están instituciones futbolísticas de rancias historias; basta escarbar un poco para encontrar leyendas que el futbol inglés dio al mundo; ese torneo, antesala de la prestigiada Premier League, tiene como patrocinadores consorcios de prestigio mundial y según sus propias cifras el futbol de ascenso en Inglaterra, la Championship es la cuarta liga más vista en el mundo, debajo de la propia Premier League, la Bundesliga y la Liga Española, pero arriba de la Serie A de Italia y del campeonato francés, ni más ni menos.
ALGO DE HISTORIA

La Football League está cumpliendo en esta temporada 125 años desde su fundación. Fue en 1889 cuando los primeros clubes ingleses se unieron para para crear un torneo, había clubes que se habían fundado años atrás pero fue hasta esa fecha en que se organizaron para competir en un formato de Liga. El éxito fue tanto que en 1892 se decidió crear dos Divisiones: la Primera con 16 clubes y la Segunda con 18 equipos. El primer campeón de la Segunda División fue el Preston y luego salió tres veces subcampeón, era la potencia de entonces. El Sunderland, al que apodaban el equipo de todos los talentos, se coronó en 1893. Luego el Aston Villa ganó cinco campeonatos.
Pero al haber dos divisiones, lógicamente la Football League tuvo que reglamentar el ascenso y el descenso. En los primeros años se optó por los play offs o juegos de promoción entre los últimos de la Primera y los primeros de la Segunda. En 1898 se modificó la regla. Ahora el primer lugar de la Segunda División ascendería automáticamente como campeón, mientras que el segundo y el tercero jugarían promoción con los últimos lugares de división superior. Para 1902 se elevó a 20 el numero de equipos participantes en la Segunda División de Inglaterra.
Por 90 años del siglo XX se jugó bajo el anterior sistema, hasta que el 14 de junio de 1991 hubo una fisura en la Football League. Fueron 16 equipos los que renunciaron a la Primera División, se separaron y crearon a partir de 1992 la Premier League. De tal forma que el futbol de Inglaterra quedó conformado de la siguiente forma: Premier League, Championship, League 1 y League 2. Dando continuidad el ascenso y el descenso.
La Championship no corrió con la misma suerte que todas las ligas de ascenso en el mundo en que son olvidadas todo el año y sólo se voltea a verlas cuando se definen sus vencedores. No, porque incluso, antes de la formación de la Premier League, ya había sufrido una crisis y la supero. En 1980 la asistencia a los estadios disminuyó drásticamente, fue entonces cuando en el Acuerdo Heathrow, que contenía diez puntos, salvó las finanzas de la liga de ascenso en Inglaterra. Lo que realmente funcionó fue la decisión de jugar playoffs: el primero y el segundo ascenderían automáticamente a la Premier League, del tres al sexto jugarían semifinales de ida y vuelta para definir a los finalistas que se enfrentarían por el último boleto de ascenso a un solo duelo en Wembley. De esta forma, el interés permanecía durante todo el torneo, pues había que buscar quedar entre los seis primeros lugares, jugar los playoffs a dos juegos que siempre son emocionantes, para luego buscar el ascenso en el sagrado escenario londinense de futbol. El sistema se mantiene y este, aunado a la prosapia de sus competidores, hace que Championship sea el torneo de ascenso de mayor prestigio en el mundo.

ILUSTRES CONTENDIENTES

La Championship está conformada por 24 equipos. Uno de ellos por su historia sobresale del resto, es verdaderamente un lujo para esta división de ascenso. Nos referimos al Nottingham Forest. Este club tiene el singular récord de tener más títulos internacionales que locales. The Reds fue fundado en 1867. Fueron los primeros futbolistas en usar espinilleras que hoy son obligatorias en el futbol, pero además crearon la formación 1-2-3-5, es decir, un portero, dos defensas, tres mediocampistas y cinco delanteros que se usó en todo el mundo hasta bien entrado el siglo XX. Su época dorada fue a finales de la década de los setentas del siglo pasado cuando ganó la Liga en Inglaterra (1977-1978), dos Copas de Campeones de Clubes de Europa (1979 y 1980) y una Súper Copa de Europa (1979). Eran los tiempos del afamado técnico Brian Clough y de jugadores como: Peter Shilton , Trevor Francis, John McGoven y John Robertson. Después de estas hazañas el Nottingham Forest se hundió en la mediocridad y desde entonces poco a nada tiene que contar pero su casaca roja y su historia son respetadas y reconocidas en el campo en que se presente, aunque sean del futbol de ascenso.

            Para seguir con el mítico Brian Clough, diremos que la Championship tiene dos clubes estrechamente ligados a ese singular personaje que incluso en 2009 se filmó una película para inmortalizar sus hazañas (The Damned United). Nos referimos al Derby Country y el Middlesbrough. The Rams fue fundado en 1884 tuvo un ascenso vertiginoso en las ligas de ascenso con Clough hasta que se proclamó campeón de Inglaterra de la Primera División en 1972 y 1975. En la primera se impuso por un punto al Leeds United y en la segunda por dos unidades al Liverpool. Mientras que el Boro fue el equipo de Brian Clough consiguió 204 goles en 222 partidos que disputó como delantero. Sin embargo, el Middlesbrough nunca en su historia, que comenzó en 1875, ha ganado la Liga. Su máximo logro es la obtención del subcampeonato en la Europa League de 2006. Ahí fue goleado 4-0 en Eindhoven por el Sevilla. Sus figuras eran Mark Viduka y Jimmy Floyd Hasselbaink.
            El único integrante de la Championship que sabe lo que es ganar la Premier League es el Blacburn Rovers. El equipo de Ewood Park fue fundado en 1875. Fue campeón de la Primera División en 1912 y 1914, luego tuvo que esperar ochenta años para ser campeón de Inglaterra en 1995, ya en la prestigiada Premier League. El arquitecto de este logro fue el ex internacional escocés Kenny Dalglish que hizo como técnico a los Rovers monarcas.
            Otro equipo histórico es sin duda el Sheffield Wednesday. The Owls presumen que fueron fundadores de la Liga Inglesa en el siglo XIX y de la Premier League en el siglo XX. Dos veces fueron bicampeones de Liga en 1902-1903 y 1903-1904 y 1928-1929 y 1929-1930. Tres veces levantaron la FA Cup: 1896, 1905 y en 1937, siendo este año la última vez que dieron la vuelta olímpica. Desde entonces, los albores de la Segunda Guerra Mundial, no pasa nada con este histórico equipo.
            La Championship cuenta con dos equipos que si bien no son vencedores constantes, los pocos triunfos que consiguieron en sus dilatadas historias perduran para siempre. En otros cosas por sus técnicos que los llevaron a lo más alto del futbol inglés y sus nombres pasaron a la inmortalidad. Nos referimos al Ipswich Town y al Leeds United.
Todas sabemos que la única copa del mundo que ganó Inglaterra fue en 1966 con Sir Alf Ramsey como técnico, pero pocos reparan en que tal entrenador consiguió el cargo luego de lo que hizo con The Blues. Ramsey tomó al Ipswich desde Tercera División en 1956, en 1961 los coronó en la máxima categoría y en 1964 prometió a toda la isla británica ganar el Mundial de 1966, lo consiguió. El último título local de este equipo fundado en 1878 fue precisamente la FA Cup cuando festejaba su centenario en 1978. A nivel internacional ganó en 1981 la Copa UEFA con otro futuro técnico nacional: Bobby Robson.

Por su parte el Leeds United tuvo su época dorada con Don Revie como técnico. Este es uno de los clubes más “jóvenes” de Inglaterra pues se fundó en 1919. A finales de lo sesenta y principios de los setenta ganó todo: Campeón de la Copa de Ferias (hoy Europa League) en 1968; campeón de Liga 1968-1969, campeón de la Copa de Ferias 1971, campeón de la FA Cup 1972, campeón de Liga 1973-1974 y sub campeón de Europa 1974-1975 (Ya sin Revie que se fue a dirigir a la selección nacional en 74). Eran los tiempos de Billy Bremner, Johnny Giles y Joe Jordan. Todavía a inicios de los noventa era común ver en el Elland Road juegos de la UEFA Champions League, pero luego se perdió en la mediocridad y hasta dejó la Premier League.
Como ya mencionamos, la Championship cuanta con 24 equipos la mayoría con ilustres historias como hemos visto hasta ahora. Otros ejemplos de esto son el Wolverhampton que se fundó en 1977, ganó tres veces la Liga (54, 58 y 59) y además cuatro veces la FA Cup. El Huddersfield que dominó la década de los veinte: FA Cup 1922, tricampeón de Liga 24, 25 y 26 y subcampeón de la Primera División en 27 y 28. El Brentford fundado en 1889 ganador de la Liga en 1935.
Hay otros más que sólo se han conformado con la FA Cup: el Blackpool en 1953; el Cardiff que lo hizo en 1927 y es hasta hoy el único equipo no inglés en ganar este certamen; Charlton, también fundado en el siglo XX, dio la vuelta en 1937; y el Wigan, también creado en el siglo anterior, la ganó en 2013.
Finalmente, están los clubes que nunca han ganado nada: Watford (1881) sólo puede presumir que fue dirigido por el legendario Graham Taylor y que fue adquirido por Elton John en los setenta; Roterham United fundado en 1888; Reading (1871) vive de recordar su racha de 13 victorias consecutivas en 1986; Norwich City con 112 años sin conseguir algo importante; Millwall se fundó en 1885 y es conocido mundialmente (incluso tiene película) por ser la cuna de los vándalos ingleses más temidos: los hooligans; Fulham (1887) fue finalista de la Europa League en 2010; Brighton tiene como “hazaña” el haber perdido la final de la FA Cup en 1983 ante el Manchester United, empató a 2 el primer juego y en el desempate fue arrollado 4-0; Bournemouteh con 115 años de historia, solo en 1985 ganó la One División; Bolton fue fundador de la Liga y tiene 137 años de existencia, jamás ganó nada; pero es superado por el Birmingham con 139 años de vida y con sus vitrinas vacías.

FUERTE EN SUS FINANZAS

La Championship tiene unas finanzas saludables. Esto se debe a varios factores, uno de los principales es que se apegaron al programa Fair Play de la UEFA que pone topes salariales y presupuestales que impiden en endeudamiento de los clubes. Pero aunado a esto hay promociones, grandes patrocinadores y campañas estratégicas para dar a conocer esta Liga a todo el mundo, lo cual, por supuesto, le aporta grandes ganancias en libras esterlinas.
            Poe ejemplo, desde hace unos años la compañía FL Interactive desarrolla todos los contenidos digitales de los clubes para llevarlos a sitios webs oficiales y en todos los dispositivos móviles (laps, teléfonos celulares y tabletas) lo cual se traduce en grandes ingresos. Aunque no tantos como los que aportan sus patrocinadores oficiales, entre los que encontramos a SKY BET (casa de apuestas), PAPA JOHNS, BBC, YOU TUBE, COCA-COLA, CAPITAL ONE (Tarjetas de crédito), JOHNSTONES (decoraciones), TRADE POINT (materiales para construcción), PROSTATER CANCER UK (organización médica) , KIA, SKY SPORT, MITRE (artículos deportivos) y PITCH (marketing deportivo). Con todo esto es difícil no ser una liga exitosa, aunque sea de ascenso.
            Según su página web oficial el Championship es la cuarta liga de futbol más vista en el mundo entero, atrás de la Premier League, la Bundesliga y la Liga Española. La misma fuente señala que la temporada pasada se vio en 180 países. Es sorprendente el dato, más si agregamos que superan a la Serie A de Italia y al campeonato francés, la Legue 1.
Por otra parte, el promedio de asistencia en los estadios, que bajó considerablemente en los ochenta, aumentó pese a la creación de la Premier League en 1992. Para ese año la Championship tenía un promedio de asistencias a los estadios de 17.1 millones de aficionados, hoy se dice que 10 millones más que esa cifra ven los juegos en vivo. De hecho, hay un programa donde los jóvenes adquieren boletos a bajo costo, pues se trata de los “hinchas del mañana”. Dicen que sus entradas son las mejores en los últimos 50 años.



             

Murió el portero, nació el técnico y surgió el lavolpismo

Por: Víctor Miguel Villanueva @VictorMiguelV L a noticia conmocionó al medio futbolístico: el Oaxtepec IMSS ten...