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Murió el portero, nació el técnico y surgió el lavolpismo

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Por: Víctor Miguel Villanueva @VictorMiguelV L a noticia conmocionó al medio futbolístico: el Oaxtepec IMSS tenía un nuevo director técnico, se llamaba Ricardo Antonio La Volpe, quien había sido su portero hasta aquel lunes 4 de octubre de 1983. Columnistas como Ignacio Matus o Teodoro Cano, así como los reporteros que redactaron la nota no escondieron su sorpresa, pero tampoco ocultaron todas las características negativas que encontraron para describir al argentino y poner como algo insólito su designación. Sin embargo, en las mismas páginas periodísticas, en las crónicas de sus entrenamientos y en sus primeras entrevistas, también quedó al descubierto la filosofía del exportero del Atlante y de la selección de Argentina, había nacido, se quiera o no, hace 35 años, el lavolpismo .             L os Halcones de Oaxtepec jugaban su segunda temporada en el máximo circuito, eran propiedad del Instituto Mexicano ...

Si te cierran la puerta, te metes por la ventana (o el día que me hice mundialista)

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Por: Víctor Miguel Villanueva @VíctorMiguelV A hí estaba frente a mis ojos, a unos metros. Era el día esperado por toda mi vida. En verdad parecía un platillo volador. En esos momentos, aún no pasaba por mi mente el consejo que siete años atrás me dio mi profesor de Prácticas Periodísticas, Leopoldo Gutiérrez, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Simplemente, lo observaba y me preparaba para hacer mi trabajo: un enlace en vivo con reacciones del público en el Stade de France , previo al juego inaugural de la Copa del Mundo de Francia 1998 , entre Brasil y Escocia.             S alí de la estación del tren acompañado de los ruidosos aficionados escoceses ataviados con la playera azul marino de su selección y su Kilt . Los brasileños, más madrugadores, ya estaban en la explanada, algunos, más impacientes, en las gradas. Caminé, me dejé llevar por el impulso, seguramente con una cara de incredulidad y al mismo tiemp...

El Olímpico de la Ciudad de los Deportes, el estadio de mi padre

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Por Víctor Miguel Villanueva @VictorMiguelV L a venta de boletos para el juego de vuelta de la Gran Final comenzaba ese día. Por eso, me volé la última clase y había hecho el viaje desde Ciudad Universitaria hasta la colonia Nochebuena para asegurar mi presencia en el juego en que Atlante debería conseguir el retorno a la Primera División. Me bajé del micro en la esquina de Insurgentes y Holbein; caminé en contraflujo por esta última calle, al llegar a Indiana, ya con el Azulgrana frente a mis ojos, también pude observar gran número de personas: el pánico se apoderó de mí. Fue entonces cuando lo vi.             C aminando tranquilamente, con su pulcra ropa, cigarro en mano, perfectamente peinado hacia atrás con canas en la sien y bigote pequeño y bien cortado. Se le veía un rostro de satisfacción, seguramente de emoción, por caminar por esas calles tan suyas, a lado de ese inmueble que también era suyo y de...