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El Campeonato de 1940-1941: el comienzo de una era…(parte I)


El Atlante estaba por cumplir 10 años sin ser campeón. El general José Manuel Núñez deseaba como nadie poner al equipo de sus amores en lo más alto del futbol mexicano. De hecho, la conformación de aquel plantel era la primera piedra de la época de oro del atlantismo y que mejor que comenzar con un título. Tres jugadores se vestirían de azulgrana en julio de 1940 para hacer de los Prietitos, sin duda alguna, el candidato número uno al campeonato. Estamos hablando de Martín El Maestro Vantolrá, Ignacio Calavera Ávila y Carlos Laviada, los tres de una calidad comprobada e insuperable por cualquier otro elemento de la Liga. Así, el Atlante se llevó el campeonato 1940-1941 de principio a fin.
            La jornada inaugural de aquel torneo se jugó en el Parque Necaxa, el 21 de julio de 1940, con una doble confrontación: el campeón España ante el subcampeón Necaxa y antes el campeón de Copa, el Asturias, ante el Atlante. Desde luego hubo lleno absoluto en el parque del pueblo de La Piedad. El equipo azulgrana saltó al campo con los siguientes jugadores: Raúl Pipiolo Estrada, Benjamín Alonso y Francisco Islas; Antonio El Peluche Ramos, Ignacio Calavera Ávila y Alfredo Hidalgo; Martín El Maestro Vantolrá, Leonardo Chanclas Zamudio, Alberto Caballo Mendoza, José Margarita Gutiérrez y Grajeda. Desde ese momento sus refuerzos se hicieron presentes y se ganaron el cariño de la afición azulgrana.
            A los 4 minutos, el Calavera Ávila le dio un pase al Caballo Mendoza, campeón de goleo individual, quien remató desde fuera del área para el 1-0. Al minuto 27, una triangulación de lujo que puso las cosas dos cero: Calavera al Maestro y éste al Caballo quién de cabeza permitió que los atlantistas en la tribuna lanzaran sus sombreros de palma al aire. Pero vendría más de ese debut liguero: El Maestro Vantolrá se estrenó cuando Calavera Ávila de un pase perfecto lo dejó sólo ante el portero asturiano; el catalán sólo tuvo que bombear el balón y gol. El primero de muchos que gritaría con el Atlante durante la siguiente década. Pero el cuarto fue un golazo, Chanclas Zamudio desbordó y mandó un cambio de juego; El Maestro venía a toda carrera y así remató para anotar de forma soberbia. Atlante ganó 4-3 el partido, estuvo 3-0 arriba y 4-1, para ponerse de líder en la tabla general con el España. La afición aplaudió al Calavera Ávila y la prensa no le escatimó ningún elogio a este veterano jugador.
Ignacio Calavera Ávila.
            La jornada 2 tenía programado el clásico ante el Necaxa. Horacio Casarín fue registrado por Necaxa pero estaba lesionado y no jugó. En cambio, Carlos Laviada firma con el Atlante, jugará y la prensa decía que se despejan las dudas: Atlante está para campeón. El domingo 4 de agosto –una vez más– en la cancha los colores azulgrana contra los rojiblancos; en las tribunas los necaxistas en sombra y los atlantistas en sol; el parque está lleno. Atlante hizo algo que sería característico en esta época: marcar rápidamente. A los 4 minutos, el portero electricista Navarro toca a su defensa Marcial Mendoza, éste se la quiere regresar pero lo hace débil; Grajeda intercepta el balón y anota, 1-0. Luego, dos minutos después, penal en favor del Atlante, que falla Chanclas Zamudio. Termina el primer tiempo. Caballo Mendoza estrella un remate en el travesaño, pero finalmente al 69 conecta correctamente un centro de Grajeda para sentenciar el juego 2-1 para los Prietitos. Seguían empatados en el liderato con el España en cuatro puntos.
            La primera gira al interior de la república es a Orizaba ante el Moctezuma. No fue fácil, a los seis minutos Raúl Pipiolo Estrada detiene una pena máxima, luego le anulan un gol a los locales que, aún así, se van al descanso ganando 2-1. A los 57 minutos Grajeda cobró un tiro de esquina que es rematado por Chanclas para empatar. A los 75 minutos Margarita Gutiérrez con su sello característico: el remate de larga distancia, le da la tercera victoria consecutiva al Atlante. España también ganó y siguen de la mano en la cima del campeonato con seis puntos cada uno.
            El 25 de agosto de 1940, el Parque Necaxa es insuficiente para el público que quiere ver el duelo entre los dos líderes del campeonato, que además representan al campeón y al candidato al destronarlo: Atlante vs España. Resultó un juego épico, como la mayoría entre estos dos equipos, se gritaron ocho goles en total y hubo un vencedor: el Atlante.
            Los primeros 15 minutos fueron del España. Dicen las crónicas periodísticas que dominaron ampliamente al Atlante; incluso, consiguieron un gol. Pero luego vinieron 15 minutos de buen futbol de los Prietitos y le dieron la vuelta al marcador. Primero La Margarita Gutiérrez de un disparo de larga distancia, previo control con el pecho; luego Chanclas Zamudio a pase de El Maestro. Ya no perdería el Atlante el control del juego. Los albinegros emocionaron a su tribuna al empatar a dos a los 50 minutos, pero se vino un vendaval azulgrana. Caballo Mendoza de cabeza en un tiro de esquina, 3-2; Chanclas también prueba de larga distancia y anota para el 4-2; luego se repite a fórmula del pase de extremo a extremo: Vantolrá centra y sobre la marcha Zamudio remata de aire y cruzado, es el 5-3. Diez minutos después el Caballo Mendoza falla un penal. No importa, son dos puntos más, cuatro victorias en fila; la parte alta de la tabla de posiciones dice: Atlante 8, Jalisco 7 y España 6. Los cronistas aseguraron “el Atlante ha jugado un magnífico encuentro” y en El Nacional se leía “la inspiración individual de algunos valores morenos decidieron la contienda a favor del Atlante”, sí, en efecto, era un equipo lleno de figuras.
Alberto El Caballo Mendoza
            El campeonato 1940-1941 sólo tenía 8 equipos y por primera vez en la historia jugaban conjuntos de provincia: el Moctezuma de Orizaba y el Jalisco, este último resultó la revelación del torneo. El 8 de septiembre se presentó en el Parque Asturias ante cerca de 20 mil personas; llevaron mariachis y una pancarta que decía: “Arriba Jalisco”; no era para menos, enfrentaban al Atlante y entre ambos sólo había un punto de diferencia en la lucha por el campeonato. En el juego preliminar, entre el Asturias y el Marte, el público de sol no paró de gritar “hurras para los morenos del Atlante”. Cuando por fin comenzó el juego, los tapatios sólo dieron batalla la primera media hora, luego sucumbieron ante la contundencia del Atlante.
            A los cinco minutos, para no variar, anotaron los Prietitos con una triangulación entre Grajeda, El Maestro y una media vuelta fulminante de la Margarita Gutiérrez. El visitante empató a uno. Luego Martín Vantolrá de penal puso el 2-1 y el mismo Maestro antes del descanso hizo el 3-1 tras una jugada personal de dos recortes dentro del área del Jalisco. Iniciaba el segundo tiempo cuando el Caballo Mendoza remató de cabeza un centro de su extremo catalán. Pero el mejor gol estaba por venir: Jalisco quería un gol más y atacaba; Carlos Laviada, con la elegancia que lo caracterizaba recuperó el balón en el área atlantista, sirvió a Calavera Ávila que estaba en el centro del campo; éste abrió al extremo derecho a Vantolrá; Mendoza cerraba por el centro, pero el pase, esta vez fue corto y atrás, al borde del área; ahí Chanclas Zamudio perdió el balón de aire y su remate cruzado paró en la red. ¡Golazo! 5 a 2 terminó el juego ante una borrachera de alegría del público azulgrana. Su equipo ligó su quinta victoria consecutiva.
Ahora el campeonato estaba de la siguiente manera: Atlante 10, Asturias 7 y Jalisco 7. Sin embargo, el equipo candidato al título se mete en una crisis y va a perder consecutivamente dos juegos, ante los rivales a los que se pensó vencería a placer. Pero no fue así “perdieron al atributo de invencibles y tuvieron que hacer un alto peligroso en el camino”.
            El 15 de septiembre de 1940 enfrenta al América. Es el peor juego en muchos años del Atlante, recibe cuatro goles en 28 minutos. Antes de ir al descanso Chanclas mete el 4-1. El mismo José Leonardo Zamudio mete el 4-2 a los 77, pero no va más, reciben un quinto gol en contra y la gente se va del estadio; no indignada, sino incrédula de lo que acaba de observar. La prensa calificó el juego como “la máxima sorpresa del campeonato”, no hay que olvidar que América era uno de los sotaneros de la Liga. Al Atlante con esto se le acercan los equipos españoles en la cima de la tabla de posiciones: Atlante 10, Asturias 9 y España 8. Pero la pesadilla aún no termina.
Martín El Maestro Vantolrá.
            Para culminar la primera vuelta del campeonato 1940-1941, el Atlante se mide al Marte el 29 de septiembre. Una vez más son sorprendidos y el rival toma una delantera de 2-0. El Maestro acorta antes del descanso. El Marte se vuelve alejar con el 3-1; otra vez Vantolrá anota, pero ya no hay tiempo. Segunda derrota del torneo y eso se refleja en la tabla de posiciones: Jalisco 11, Atlante 10, Asturias 9, Necaxa 8, España 8, América 5, Marte 4 y Orizaba 1.
            Fue un alto inesperado, pero aleccionador. El Atlante aprendería a no confiarse de la calidad del rival y en los siguientes siete juegos terminaría dando la vuelta olímpica como campeón del futbol mexicano por segunda ocasión en su historia. (CONTINUARÁ)




Fuentes:
Esto, La Afición, El Nacional, El Universal y Excélsior.
NOTA:
Las fotografías aquí mostradas sólo sirven de ilustración, no corresponden necesariamente a los hechos aquí narrados.

            

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