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Murió el portero, nació el técnico y surgió el lavolpismo




Por: Víctor Miguel Villanueva
@VictorMiguelV

La noticia conmocionó al medio futbolístico: el Oaxtepec IMSS tenía un nuevo director técnico, se llamaba Ricardo Antonio La Volpe, quien había sido su portero hasta aquel lunes 4 de octubre de 1983. Columnistas como Ignacio Matus o Teodoro Cano, así como los reporteros que redactaron la nota no escondieron su sorpresa, pero tampoco ocultaron todas las características negativas que encontraron para describir al argentino y poner como algo insólito su designación. Sin embargo, en las mismas páginas periodísticas, en las crónicas de sus entrenamientos y en sus primeras entrevistas, también quedó al descubierto la filosofía del exportero del Atlante y de la selección de Argentina, había nacido, se quiera o no, hace 35 años, el lavolpismo.
            Los Halcones de Oaxtepec jugaban su segunda temporada en el máximo circuito, eran propiedad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), igual que el Atlante; un año antes se habían salvado de milagro del descenso, el arranque del campeonato 1983-1984 pintaba igual para el conjunto del balneario morelense. Carlos Lara era su técnico, un año antes entró a relevar a Edelmiro Arnauda, el Picao,  por eso se le tuvo confianza para continuar. Pero, en su debut, fue goleado por América en el Azteca 3-0 con puros tantos de Gustavo Pedro Echaniz a La Volpe. En la jornada 2 venció a León (2-1), luego perdió con Atlante (1-0); en la cuatro empató con el Atlético Morelia y, en la cinco, fue goleado por Tampico Madero en el puerto por 3-1. Es este momento en que el cambio de técnico para los verdiblancos era ya una urgencia y un secreto a voces.
            Las crónicas del juego entre el Tampico Madero y Oaxtepec no hacen mención de que el equipo visitante jugó sin su director técnico en la banca. Incluso, un corresponsal tenía declaraciones posteriores al juego del técnico argentino, cuando en realidad ni siquiera había hecho el viaje a Tamaulipas. En efecto, la tarde del sábado, previo al juego del domingo contra la Jaiba Brava, Carlos El Charro Lara se sintió mal y fue llevado al Hospital General del Instituto Mexicano del Seguro Social, por lo que no viajó con el equipo. De lo anterior se enteró la prensa hasta el lunes por la mañana y comenzaron las especulaciones.


El asombro en portada por la designación de
Ricardo La Volpe como técnico.
FOTO: Diario Esto
HEMEROTECA NACIONAL
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            Se informó que Lara tenía problemas “cardiacos”, que sufría “cálculos renales” y que estaba internado. No había problemas del corazón, se la había practicado un electrocardiograma para medida precautoria; lo que sí era verdad es que padecía de complicaciones renales. Se comenzaron a manejar varios nombres para sustituirlo, los más sonados eran Jesús del Muro y Ricardo de León, pero también estaban los nombres de Alfonso Portugal, Raúl Cárdenas, Pedro Nájera y Gustavo Peña; es decir, la prensa apostaba por un sustituto de la gastada baraja nacional de entrenadores. Nunca imaginaron que la directiva morelense tenía otra apuesta, se había fijado en su portero, en Ricardo Antonio La Volpe para asumir el cargo.
            El miércoles 5 de octubre de 1983, la noticia era portada. En el diario Esto se referían así del argentino: “Es indisciplinado, mal compañero y sin antecedentes agradables…” En El Heraldo de México se aseguraba que La Volpe abandonaba los entrenamientos para fumar, que hacía caso omiso de las indicaciones del técnico, y que era quien más reportes de indisciplina recibía. Mientras que La Afición afirmó que La Volpe “le hacía la vida pesada a Arnauda y a Lara para llegar hasta donde ahora está”. Es decir, para una parte del periodismo escrito era una locura que Oaxtepec se haya inclinado por su portero para encargarle el equipo que marchaba en el lugar 19 con sólo dos puntos en cinco jornadas.
            El anuncio oficial del cambio de técnico lo había hecho el presidente del Oaxtepec el lunes 4 por la tarde. José Francisco Rocha Bandala declaró a los medios “preocupados por la imagen de nuestro equipo, hemos decidido poner un remedio rápido y efectivo, por algo es el Seguro Social  y designamos como técnico a Ricardo La Volpe”. En las oficinas de Paseo de la Reforma estaba Ricardo La Volpe con una camisa clara y saco blanco, pelo rizado y su inconfundible bigote; estaban los jugadores del equipo y por supuesto los reporteros y fotógrafos que darían cuenta del acontecimiento al día siguiente. A Rocha Bandala se le cuestionó sobre quién había decidido que el portero fuera ahora el técnico y el presidente de club contestó tajante: “Fue el lunes y fue el señor Ricardo García Sáenz (director General del IMSS), aquí todo se hace institucionalmente”.
Rocha Bandala abraza al nuevo técnico de los Halcones
de Oaxtepec: Ricardo Antonio La Volpe
Foto: Diario La Afición
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            Ricardo Antonio La Volpe hizo sus primeras declaraciones como director técnico en ese mismo lugar: “Dedicarme a dirigir estaba en mis planes desde la temporada anterior, sólo que tenía contrato”. Agregó que tres año estudió en la Federación Mexicana de Futbol el curso de técnico y “recibí mi título”; aceptó no tener experiencia pero “en la vida todo es un reto”. Un día después, fue presentado oficialmente a sus jugadores y el lavolpismo comenzó su camino, que ya tiene 35 años de existencia en nuestro futbol nacional.
            Desde aquel primer día quedó establecida la relación que el argentino tendría con la prensa, esta última antes de cuestionarlo sobre conceptos futbolísticos le preguntó sobre “lo que se decía de su carácter”, a lo que La Volpe contestó: “No voy a discutir con nadie, ni a pelear con el periodismo, voy a trabajar junto con los jugadores”. Luego, desde aquel mismo día, reveló su filosofía “voy a darle a Oaxtepec una estructura y un estilo, una forma de jugar. Luego los resultados”. Después reiteró: “Quiero que la gente se de cuenta que el Oaxtepec tiene un estilo de jugar propio y haremos todo lo posible para que les guste. No había duda, aquel 5 de octubre nació el lavolpismo: la forma era más importante que el resultado.
            Igualmente quedó revelado el estilo de los entrenamientos de Ricardo Antonio La Volpe: tres horas de practica, repeticiones y más repeticiones, salidas desde el portero, ubicación de la línea defensiva y los volantes, trabajo especial con los porteros; a veces dos sesiones de entrenamiento al día; incluso, desde entonces se le veía al argentino con una libreta bajo el brazo y un silbato colgándole del cuello. Siempre en busca de la perfección, obsesionado con la forma, con que su equipo juegue bien al futbol y de espectáculo. Siempre fue así, siempre ha sido así desde hace tres décadas y media.
Ricardo Antonio La Volpe: murió el portero, nació el técnico.
Foto: Diario La Afición
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            El debut fue ante el Toluca de José Antonio Roca. El primer once de Ricardo Antonio La Volpe fue el siguiente: Gerardo Cifuentes (debutaba) en la portería; Arturo Castañón, Guadalupe Díaz, Eduardo Rergis y Mario Carrillo; Ernesto de la Rosa, Agustín Jiménez, Roberto Torres y Alberto Jorge; Patiño y Sergio Lira. El resultado fue 3-1 en favor de los Diablos Rojos, pero las crónicas constatan que el Oaxtepec jugó mejor, sobretodo en el primer tiempo, sin embargo la contundencia de Toluca fue mayor. Además, Eduardo Rergis se hizo expulsar, el 2-1 fue en un error del arquero debutante y el tercer gol fue en tiempo de compensación. Así pues, inició con una derrota.
            De hecho, su primera victoria llegó mucho después. En la jornada siete fue goleado 1-4 por Chivas en Oaxtepec; en la ocho perdió 1-0 con Atlas. Con tres derrotas consecutivas los rumores de que sería cesado abundaban en las páginas periodísticas, pero no en la mente de la directiva. La Volpe contestó: “Son rumores que simplemente buscan acabar con una carrera que apenas empieza”. Incluso, se decía que regresaría al marco, que cumpliría las dos funciones. Otra vez el argentino desmintió lo que se escribía: “La Volpe el portero está muerto. Lo enterré cuando me retiré”. Al final, Rocha Bandala tuvo que salir y declarar que Ricardo La Volpe sería el técnico del Oaxtepec hasta que culminara el torneo.
            El primer punto llegó en la jornada 9 cuando empató a dos goles con Monterrey. Era tanta la felicidad en el equipo que el Presidente otorgó prima a todos los jugadores como si hubieran ganado el partido. El “buen” resultado se reflejaba en todo el equipo, había bromas en el entrenamiento, mientras La Volpe seguía con sus repeticiones y sus dobles sesiones para imponer su estilo. El siguiente partido colocó a los entusiastas en su lugar: Pumas despedazó en el Olímpico Universitario a los Halcones por 4 a 0, incluidos dos goles de Ricardo Tuca Ferreti.
La Volpe en su primer día como director técnico.
Foto: Diario Esto
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            Otra vez los rumores, por enésima vez Rocha Bandala respaldó a su técnico, pero no a sus jugadores. Los futbolistas fueron puestos a medio sueldo hasta que se vieran resultados positivos, les dieron tres semanas de plazo y empeorarían las medidas contra ellos. Fueron separados del plantel Enrique Palomino, Gustavo Beltrán, Agustín Jiménez, Roberto Torres y Jaime Loya. Al técnico ningún plazo y él sólo atinó a declarar: “La directiva paga, la directiva decide”.
            El 12 de noviembre de 1983, Ricardo Antonio La Volpe ganó su primer juego como director técnico. Aquel día en Oaxtepec los Halcones se impusieron 2-0 al Necaxa. Alberto Jorge marcó de penal el 1-0 y Omar Mendiburu selló la victoria; por cierto, ese día debutó en el arco necaxista Nicolás Navarro. Del juego, las crónicas reconocen que el equipo verdiblanco fue mucho mejor; que la marcación de Arturo Castañón a Rubén Omar Romano fue esencial, así como la ausencia de Hugo Norberto Outes en el ataque de los rojiblancos. Ricardo La Volpe fue expulsado al minuto 60 por hacer tiempo, “hacerle al Trelles” dijo algún cronista; su equipo jugó los últimos 30 minutos con diez por la expulsión de José Rodríguez; pero además, inició con tres reservistas, entre ellos, Miguel Ángel Gómez. Después del juego, La Volpe elogió a sus jugadores, les dio todo el crédito y aseguró: “Entendieron mis indicaciones”. Al final de la temporada 1983-1984, el Oaxtepec salvó el descenso.
Los Halcones de Oaxtepec, el primer equipo del Lavolpismo.
Foto: Diario Esto
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO.
            Pero, sin duda, lo más trascendental para el futbol mexicano fue que había nacido el lavolpismo, una filosofía que no gana títulos, pero deja equipos inolvidables por su buen futbol y contribuyó con una nueva generación de entrenadores que se asumen abiertamente como lavolpistas y buscan reproducir sus conceptos en el campo.  
            Ricardo Antonio La Volpe debutó como director técnico en 1983, diez años después logró un campeonato con Atlante y en 2003 asumió como director técnico de la selección mexicana. El lavolpismo llegó para quedarse hace 35 años.

FUNETES: Esto, El Heraldo de México, La Afición y Ovaciones.

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